Esta maravilla es una pulsera realizada en latón dorado y acabada en esferas de cerámica blanca
esmaltadas en brillo.
Al estar realizadas a mano de una forma artesanal, estas piezas son únicas y no hay dos
iguales.
El proceso cerámico es impredecible, mágico y único; cada complemento está dotado de
singularidad. Es por ello que pueden existir algunas leves modificaciones en la forma o el color
de la fotografía en relación con la pieza que recibas en casa. Forma parte del juego saber que
tendrás una pieza tuya e irrepetible, pues no hay ni habrá otra igual.